Libertad para Paola:
emergencia obstétrica no es delito

Una condena injusta por una emergencia obstétrica mantiene a Paola Ortiz privada de su libertad. Organizaciones feministas y de derechos humanos acompañamos el reclamo por su absolución y la revisión urgente de esta injusticia.

 

 

Paola Verónica Ortiz es una mujer cordobesa que lleva 13 años privada de su libertad por una condena injusta. En 2012 atravesó un parto en avalancha sin asistencia médica ni acompañamiento, en un contexto de extrema vulnerabilidad social, económica y emocional. El nacimiento fue sin vida. Aun así, la justicia de Córdoba la condenó a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo.

La situación que atraviesa Paola expone con crudeza cómo el sistema penal continúa criminalizando emergencias obstétricas, especialmente cuando se trata de mujeres pobres, sin redes de cuidado ni acceso efectivo a la salud.

Al momento de los hechos, Paola tenía tres hijos, no había completado la escuela secundaria, no contaba con trabajo formal y vivía en condiciones precarias. El embarazo y el parto ocurrieron en soledad, atravesados por violencias físicas, sexuales y económicas. Lejos de recibir atención y acompañamiento, fue sometida a un proceso judicial que ignoró ese contexto y la responsabilizó desde mandatos patriarcales sobre la maternidad.

 

Una condena construida sobre prejuicios

La sentencia se sostuvo en supuestos y estereotipos, no en pruebas concluyentes. No existió acreditación fehaciente de un nacimiento con vida. La acusación se apoyó principalmente en el testimonio de un policía y en una pericia —la docimasia pulmonar— ampliamente cuestionada por su falta de fiabilidad. Incluso el propio informe forense incorporado a la causa expresaba dudas sobre ese punto central.

Aun así, se descartaron líneas de investigación clave que permitían comprender el hecho como una muerte fetal ocurrida en el marco de una emergencia obstétrica, una situación que impide maniobras de auxilio y acceso inmediato a atención sanitaria. La justicia exigió a Paola conductas propias de personal médico especializado y la juzgó desde una lógica punitiva que castiga a quienes no encajan en el ideal hegemónico de la “buena madre”.

 

Violencia institucional y falta de defensa adecuada

La injusticia no terminó con la condena. La defensa oficial vulneró el derecho de Paola a una representación eficaz: no solicitó su absolución pese a la ausencia de pruebas y omitió instancias fundamentales de revisión judicial. Esa negligencia consolidó una sentencia injusta durante más de una década.

Paola fue víctima de violencia de género, pero también de violencia institucional y judicial. En 2022, el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba reconoció que sufrió violencia obstétrica por parte del personal penitenciario y médico. Sin embargo, el Estado profundizó su desamparo: decidió sobre su cuerpo sin perspectiva de derechos y la privó del ejercicio pleno de la maternidad.

 

El estado actual de la causa

En abril de 2024, la defensa presentó un Recurso de Revisión ante el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, acompañado de un informe médico forense que acredita el desarrollo biológico de un parto en avalancha y exige la aplicación de perspectiva de género y derechos humanos.

La revisión de la condena es impulsada por una articulación de organizaciones feministas y de derechos humanos. La defensa de Paola está a cargo de la Guardia Feminista de Abogadas de Católicas por el Derecho a Decidir Argentina, que acompaña la causa con enfoque de género y derechos humanos. En ese marco, Incidencia Feminista participa junto a otras organizaciones en el acompañamiento político y jurídico del reclamo por su libertad.

Hasta hoy, el Poder Judicial no ha dado respuesta. Paola continúa privada de su libertad, castigada por un sistema penal que sigue disciplinando a las mujeres pobres a través de la criminalización de emergencias obstétricas.

 

Por qué exigimos su libertad

La condena de Paola Ortiz no es excepcional. Forma parte de una trama más amplia de persecución penal contra mujeres y personas gestantes en contextos de desigualdad, violencia y abandono estatal. Estas condenas no protegen la vida ni garantizan justicia: reproducen estigmas, refuerzan desigualdades y profundizan la exclusión.

Desde Incidencia Feminista exigimos la absolución y la libertad inmediata de Paola Ortiz. Emergencia obstétrica no es delito.

 

Sumate a la Campaña por la Libertad de Paola

La libertad de Paola necesita respaldo social y político. Podés acompañar este reclamo firmando el Manifiesto de apoyo a la Campaña ¡Libertad para Paola! y compartiéndolo con tus contactos y organizaciones.

Paola no está sola. La organización colectiva sigue siendo una herramienta central para exigir justicia.